Ediciones Orlando

lunes, 17 de octubre de 2016

Presentacion del libro de poemas Enhebradas de Miriam Leiva

Visibilizando a la mujer
Un tributo al género


Transitar por las páginas de  Enhebradas, se convierte en un viaje hacia el interior de la mujer en la época más negra del país y en la más oscura realidad de nuestros  antepasados o mejor dicho antepasadas. 

El libro es un homenaje sagrado (Que merece un respeto excepcional y no puede ser ofendido) a la mujer y a su rol en el mundo, lo expresa la poeta  de esta forma en su poema Redes del silencio:
“Soy la matriarca / heredera de esa estirpe/que teje/mitologías y cosmogonías/que urde los rituales. Sacerdotisa que bendice/los panes y los peces/
En el poema Hiladas y enhebradas, manifiesta:
las mujeres de mi clan/fueron hiladas y enhebradas/ para hacer historia/.
Miriam Leiva visibiliza  a las mujeres en su gran labor, en sus largos silencios, postergación y sufrimientos. No hay que olvidar que las mujeres hemos permanecido ausentes (y no precisamente porque no existiéramos),  en ámbitos de la ciencia y de la cultura a lo largo de la Historia, siglos dominadas por la cultura patriarcal. Lentamente hemos ido extendiendo las alas pese a los obstáculos para desarrollar intereses y capacidades.

La invisibilidad histórica que han sufrido las mujeres, a menudo apartadas de la "historia oficial", hace que desconozcamos a muchas que utilizaron imaginación, voluntad, fuerzas y a veces su vida para contribuir en la construcción de una sociedad más justa para mujeres y hombres. Mujeres que osaron salirse de los cánones lucharon contra la incomprensión de la sociedad de su tiempo, o contra el fascismo o el racismo, o simplemente contra una absurda discriminación basada en el sexo, la clase social o la identidad étnica.

Un estudio realizado con los libros de texto en Chile y Cuba, señala que las mujeres son invisibilizadas y relegadas a segundo plano en los textos escolares. Aunque este análisis se enfoca en textos de Historia entre 1996 y 2009, segura que no ha cambiado mucho hoy día.


La pregunta es:
¿Cómo puede enseñarse la Historia, el Pensamiento, la Literatura, sin Hipatia de Alejandría (filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto,2 que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía,3 miembro y cabeza de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética), sin María la Judía (fue la primera mujer alquimista. Vivió entre el siglo I y el siglo III d.C. en Alejandría), sin Rosa de Luxemburgo (teórica marxista de origen judí)o, sin Leonor López de Córdoba (destacada como política 1406 y 1412), sin Mary Shelly(narradora,2 dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa), sin Emilia Pardo Bazán (novelista, periodista, ensayista, crítica literaria, poeta, dramaturga, traductora, editora, catedrática y conferenciante española ), sin Virginia Wolf (novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y cuentista británica, considerada una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX), entre otras?”.

Se desconoce que las primeras escritoras en Chile, fueron religiosas (a veces ingresaban al claustro) para tener la posibilidad de aprender a leer y escribir, por ejemplo  letras brillantes como las de Sor Josefa de los Dolores (monja y escritora del período colonial chileno-Siglos XVII y XIX) o Úrsula Suárez (una de las primeras escritoras del período colonial chileno adscrita al discurso confesional de religiosas indianas) o Sor Tadea de San Joaquín (religiosa y escritora colonial chilena que cultivó el género poético). No están presentes en la educación chilena.
¿O qué sabemos de aquellas mujeres que lucharon por la educación femenina? Como Doña Antonia Tarragó e Isabel Le Brun (fundadoras de escuelas para mujeres), quienes fundaron las primeras escuelas de mujeres y que posteriormente fueron pioneras en la lucha por el ingreso de sus alumnas a la educación superior.

¿Quién conoce el "Decreto Amunátegui", que permitió el ingreso de la mujer chilena a la universidad, y estudia la polémica que causó esta medida en la opinión pública?

¿Qué sabemos de Elena Caffarena (abogada, jurista y política que luchó por la clase obrera y la emancipación femenina en Chile), y su incansable lucha por la igualdad y la conquista de los derechos civiles femeninos?

¿Sabías que mientras Gabriela Mistral era premiada en 1945 con el tan galardonado y reconocido premio Nobel, era marginada en nuestro país de votar en las presidenciales?
La invisibilización y la visibilización de las mujeres es un gran tema del cual todos debiéramos hacernos cargo.
Por ello la obra de Miriam Leiva es relevante no solo a nivel regional sino que nacional, ella y las mujeres de su tribu, ella y sus congéneres están en cada página. Finalmente tal como lo expreso en el libro:

“Enhebradas” de la poeta Miriam Leiva señala el dolor de las mujeres en prisión, las vejaciones, el maltrato sufrido en la niñez, los hijos nunca encontrados y esas interrogantes que azotan la mente ante la injusticia y la vileza. Miriam, con clara delicadeza  literaria nos conmueve al recordar “esas corrientes de la muerte” que se sienten bajo el dominio de la furia, los dolores físicos y sicológicos que dejó la dictadura en centenas de mujeres, la capacidad de reinventarse, es así como la esencia de estos textos muestra la valentía, heredada de sus ancestros, al continuar luchando por su vida, cumplir el rol de madre y continuar laborando para el sustento. La herida es vívida en su escritura, aquella herida que no tiene nombre,  y es que viene de cuervos, bestias que alguna vez fueron humanos o tal vez, jamás lo fueron, por el mísero proceder expuesto en la época brutal, la más negra del país.
Un buen libro para no olvidar.  Un buen libro para las futuras generaciones.
Muchas gracias.

INGRID ODGERS



miércoles, 12 de octubre de 2016