Ediciones Orlando

LA CULTURA

viernes, 30 de agosto de 2013

MANUEL SILVA ACEVEDO POETA DE CHILE

LOBOS Y OVEJAS( fragmentos )

A Enrique Lihn


Hay un lobo en mi entraña
que pugna por nacer
Mi corazón de oveja, lerda criatura
se desangra por él

-

Por qué si soy oveja
deploro mi ovina mansedumbre
Por qué maldigo mi pacífica cabeza
vuelta hacia el sol
Por qué deseo ahogarme
en la sangre de mis brutas hermanas
apacentadas

-

Me parieron de mala manera
me parieron oveja
Soy tan desgraciada y temerosa
No soy más que una oveja pordiosera
Me desprecio a mí misma
cuando escucho a los lobos
que aúllan monte adentro

-

Yo, la oveja soñadora,
pacía entre las nubes
Pero un día la loba me tragó
y yo, la estúpida cordera,
conocí entonces la noche
la verdadera noche
Y allí en la tiniebla
de su entraña de loba
me sentí lobo malo de repente



VOLUPTUOSO ESTÍO

Me aproximo a la estación del mediodía
al voluptuoso estío que desprende el fruto de la Rama
consume y tiende los pastos amarillo
se incendia los nidos y corolas con relumbre infernal


Me aproximo a la estación del mediodía.
El panteonero echa una siesta entre las cruces blancas.
Tendré sumo cuidado en no sacarlo de su liviano sueño.
Procuraré no ser tomado por esa mano aviesa
que se cierne sobre toda curvatura



PABELLÓN DE LOS CIELOS
Mi palabra y mi sueñoson un mismo tema de animales
en mansedumbre todosrapaces, viperinos, como llamas de vida
resplandores efímerosreposando sobre sus patas delanteras
y acompañándonos en este paso por el mundo.


No hay nada más bello que un león hambriento
ni nada más conmovedor
que un ciervo paralizado por el miedo
Ellos son la paz del Universo,las figuras que ornamentan
el gran pabellón de los cielosToda mi confianza sea con ellos
mortales como yo, dulce compañía.